Volando alto

publicado en: Momentos | 2

Empezó el recorrido. En el Aeropuerto de Miami, me tomé un café, supongo que uno de los últimos. 3 horas de vuelo para llegar a Detroit en el Estado de Michigan y 2 horas de espera para atravesar el océano y llegar a Amsterdam.

Después de 7 horas y 50 minutos aterrice en Holanda. Como me hubiera gustado bajarme y conecer Amsterdam. En las cuatro horas de espera, la sala E 5 comenzó a llenarse. Por un momento pensé que ya había llegado al verme completamente rodeada. Me pregunté si ni si quiera viajaría conmigo un europeo (que manía la que tenemos de definirnos a nosotros mismos a través de otros). Finalmente viajaron bastantes personas de razas diferntes a la mía en ese avión.

Lo mejor del viaje es que en dos ocasiones se me acercaron personas y me hablaron en hindi, a lo que respodí: Just english… I am sory. La gente me mira como si me conociera y como si pudiera entenderles. Esta cara mía espero que me ayude en este viaje. Lo positivo es que parece que reflejo algo de seguridad porque terminé ayudándoles a 2 locales con sus preguntas.

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Esperando la maleta me pareció como estar en Barranquilla. Oí a una señora diciendo pasalamalamale… Y juro haber escuchado: pasáme la maleta… Ilusiones auditivas que el cerebro provoca para que no nos sintamos tan perdidos.

Llegué y todo es como me lo imagine. Tendré un día de descanso y saldré a conocer la ciudad pronto. 50 millones de personas metidas en esta ciudad. Como lograr imaginar a todos los habitantes de colombia y unos más en una ciudad de la extensión de Cali?

2 Respuestas

  1. CataP

    Eli… Que capacidad de hacerme “emocionar” con cada una de las palabras que has escrito… Acabé de limpiarme las lágrimas de los ojos, e inmediatamente después me reí sola, por las “ilusiones auditivas” que solemos tener jejeje Las palabras de tu papá me llegaron al alma… Tu sensibilidad frente a tus propias decisiones… tu seguridad frente a la búsqueda del camino… tu humanidad frente a cada travesía… tu practicidad y tu desprendimiento, frente al equipaje… y sobretodo Eli, tu SABIDURÍA… Siento en este instante, una tristeza enormeee, (tampoco sé porqué sigo llorando…) y no siento tristeza porque te fuiste! (quisiera ahora mismo, estar a tu lado, explorando, aprendiendo, meditando, haciendo yoga) sino por haberme perdido de tu GRANDEZA!! Me quedé con la fotografía vieja: La Eli que “loquiaba”, que rumbeaba, que me hacía reír con sus comentarios y que trabajaba en Bogotá. No actualicé a tiempo la fotografía (¡Eso me pasa por quedar atrapada en la rutina de los deberes y compromisos!), y me perdí de toda la riqueza que has estado construyendo desde lo más profundo de tu ser… Anhelo en este instante habernos tomado un café y conversar… Compartirte mis sentires, y aprender de los tuyos. Quiero decirte que te agradezco profundamente que nos hayas acompañado para degustar la super chuleta Apolo, antes de irte… que hubieras conocido al tesoro más preciado que tengo en este momento de mi vida (Mariana) y que me hayas permitido tomarte la fotografía de tu “ahora”: Una mujer sabia, exploradora, valiente, y COHERENTE con su esencia. La coherencia… el alineamiento entre tu ser, tu mente, tu cuerpo, tu espíritu… Entre lo que piensas, dices y haces… es un gran reto! porque te hace renunciar a muchas cosas… Te cuestiona, te cuesta, te desafía… y al final, es la mejor apuesta, porque te empodera, te afianza y te permite ganar PAZ. Mi Eli …”te seguiré… donde vayas tú..”. como dice Alberto Plaza. Te admiro y te quiero amiga.

  2. Luze

    Mariae.
    Como dice tu Amia Cata, eres una MUJER SABIA¡¡¡¡ el descubrir, soltar, cuestionarte, desapegar, apreciar te hace grande. Gracias por esas risas, juegos, trabajo.por todo lo que compartimos.
    un abrazo

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