Tres niñas y dos monjes

publicado en: Momentos | 3

Transito por las precarias carreteras de este país, sin saber que es lo que viene para mi más adelante, solo con una leve sospecha y sin pensar en lo que estoy dejando atrás. Me sorprende lo que está a mi lado, veo tras las las ventanas unmundo distinto, inexplorado y fantástico.

A mi lado derecho, tres niñas de faldas azules bajo las rodillas, medias blancas y zapatos negros, se dirijen hacia la escuela en sus bicicletas de colores.

A mi lado izquierdo, 2 monjes vestidos de color naranja con sombrillas amarillas se protegen del sol.

Las 3 niñas me hacen recordar mi épocas escolares, a mi mamá afanándome para que no me dejara el bus y a las amigas del colegio. Las que siempre están ahí entendiendo, aceptando y queriéndolo a uno como hermanas. Las que se ríen de lo mismo que uno, las que gozan recordando, una y mil veces, las mismas historias, las que siempre le desean a uno lo mejor. En qué pensarán estas 3 niñas, qué juego les gustará jugar, ayudarán en las labores del hogar después de llegar del colegio.

El camino para ellas es largo aún. Que simple es su vida sobre ruedas, que lindo el camino y que intensas las ganas de vivir.

Los 2 monjes budistas, sin pretenciones, me dejan pensando qué llevarán en sus mochilas. Supongo que el dinero que reciben luego de la caridad, luego de orar frente a las casas del pueblo. Parecen afanados, será que los va a dejar el bus. Me pregunto cuántos años tienen y mi intuición me dice que cualquier número entre 14 y 60 es posible, siempre es indescifrable la edad con las personas más cósmicas que he conocido.

El camino para ellos es intenso y simple también su vida bajo las sombrillas. Grande es la búsqueda al interior.

Las niñas van hacia el norte y los monjes hacia el sur pero todos al igual que yo, se desplazan sin pensar en lo que atrás se queda.

3 Respuestas

  1. Claudia Gonzalez

    Me gusto recordar con tu relato la epoca del colegio, quiza vos la gozaste mas que yo ! yo siempre preocupada, responsable con el deber y con el deber ser … tuve que recorrer muchos caminos para reconciliarme con el disfrute, la espontaneidad y ser aqui y ahora … quiza el tiempo tiene sentido …. te sigo extrañando

  2. Enlazadora de Mundos

    Cuantos juegos con tantos significados nos proponían nuestros padres en nuestra niñez. Hoy recordé la búsqueda del tesoro… no dudo lo mucho que disfrutaron delineando un croquis, poniéndonos pistas difíciles y escondiendo premios simbólicos sobre los árboles de Chicoral. Sólo con el paso del tiempo entendimos lo que para ellos era difícil de explicar con palabras y para nosotros entender sobre la espiritualidad: el tesoro está allí, en el interior.

    • Humana Cosmica

      Así es. Humanos y humanistas nuestros padres. No queda más que agradecerles mostrándoles que hemos encontrado el tesoro y que seguimos infinitamente encontrando joyas preciosas y oro en él. Agradezco a Dios por tenerte en mi vida después de tantos años mi Blanquis. Tantas vueltas que da la vida y al final no es más sino la posibilidad de disfrutar lo que tenemos hoy lo que nos hace felices.

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