Mi ceguera

publicado en: Momentos | 1

Debo contar esta historia, tal y como sucedió. Me encontraba en Phnom Penh, alejada de mi vida de mochilera, en un hotel con estrellas y piscina. Madrugué como ya es costumbre para mis ejercicios de yoga y para prepararme mi desayuno, lleno de frutas compradas en el mercado. Estaría como una pequeña burguesa durante 4 días esperando a que la Embajada de Thailandia en Camboya me diera una visa para poder visitar ese país.

Siguiendo los consejos de un inglés, que se me topó por el camino, fui al mercado central de Phnom Pehn para mandarme a hacer unas gafas de sol; 25 dólares con una montura china pero con el aumento necesario para poder ver lejos. Más que justo siendo éste en mi país, un lujo que pocos pueden darse por lo caro que sale quitarse la ceguera en Colombia.

Ya con mis gafas hechas salí caminando y observando en plena luz del día, todo lo que no podía ver antes. Todos los letreros, las vallas, las placas de los tuk tuk, las cortinas a través de las ventanas de los edificios,  los niños saliendo de los colegios. Gozaba y gozaba, asombrada de ver de lejos a través de mis gafas oscuras, cuando se me atrvesó un pedazo de calle frente a mi.

Mi dedo meñique del pie derecho nunca será el mismo de antes. Ha sufrido por la insensatez de mirar a lo lejos y no ver lo que se tiene cerca. Con hielo y cremas que permitan que la inflamación del pie baje, trato de pensar en mi presente, en lo que tengo aquí ante mis ojos. Ver de lejos es importante para saber donde se quiere llegar, pero nunca hay que olvidar por donde comenzar. Cada paso, cada comienzo, es tu presente y está ante tus ojos. 

Al golpe, al dedo, al dolor y a la inflamación, les agradezco por dejarme ver que mi ceguera no consiste solo en ver a lo lejos, sino en la incapacidad de ver lo cercano, en mi incapacidad a veces de disfrutar lo que tengo hoy, por andar soñando con el mañana.

  1. CANINA COSMICA

    Ahhh Cosss buen mensaje.
    Que te mejores del dedo!!!
    Besos!

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