El Ego espiritual

publicado en: Artículos, Opinión | 0

Bastante se habla hoy en día del ego espiritual, más aún después de lo que algunos han llamado tiernamente “El despertar de la conciencia” y otros más aterrizados, “El Boom de negocios espirituales”. Imposible negar que gracias a este boom hace más de 10 años renací y me creé de nuevo de las cenizas, así como imposible no observar como otros han tomado provecho de la situación y los corazones se les han convertido en signo pesos.

Como dice mi gran amiga *La Cósmica*: cuál espiritual, ego es ego y punto. Según ese argumento, podríamos decir que es el mismo ego el de quien siente que es mejor que otros, por tener dinero, status, acceso a lugares, cargos, que el ego del yogui que se siente mejor que otros por tener un discurso diferente, por llevarse las manos al centro del pecho en oración, o como muy claro lo he escuché hace poco de alguien por “no pertenecer al sistema”. He visto a muchos dando discursos sobre el amor incondicional y luego criticando a otros.

Mis queridos, al sistema pertenecemos todos, ego tenemos todos y muchos somos víctimas de él en muchas ocasiones de nuestra vida, cuando sentimos miedo, celos, rabia, incapacidad y cuando juzgamos, inclusive a aquellos que con su ego nos ponen a sufrir. Que lo hagamos nuestro amigo, que lo destruyamos, que no nos dejemos ganar la batalla, miles de teorías sobre como debemos comportarnos frente a él se han generado en estos tiempos. Pero al final lo más importante es poder entender y aceptar que es el Ego quien nos pone a mencionar, una y otra vez, la palabra YO.

Yo soy, yo tengo, yo logré, yo viajé, yo experimente, yo estudié, yo me veo joven, yo no tengo ego, yo soy un ser de luz, yo encontré mi misión de vida. A veces ese ego se disfraza y dice YO sirvo, yo sano, yo ayudo, yo guío, yo enseño, yo veo, yo siento, yo recibo mensajes, yo no tengo pelo para erradicar el ego, yo uso túnica, yo soy monje, yo me comunico con el más allá, yo encontré la verdad. Al final, son todos lo mismo, como bien diría mi amiga citada al principio de este post, unos mucho más evidentes e insoportables y otros mucho más silenciosos y peligrosos.

En la India se habla de la iluminación, de alcanzar Samadhi, y según dice la leyenda es posible pero jamás explicable en palabras o entendible por otros. Quien alcanza samadhi, jamás vuelve a mencionar la palabra YO pues extingue su ego al conocer la verdad, que es solo UNA. Hasta el momento aunque he conocido grandes maestros de vida, personas con un grado de sabiduría y amor incondicional sin igual, monjes tibetanos, maestros yoguis, chamanes guatemaltecos, expertos en mindfulnes y mucho más, no he visto a ningún trascendido, solo a muchas personas de carne y hueso conscientes de su ego y eso es lo que las hace mis maestros.

Por lo pronto, solo puedo decir que tal vez haya sido mi propio ego frustrado, adolorido, herido, asustado, sorprendido y rabioso por tanta charlatanería y ego espiritual, el que me haya hecho escribir este post.

Lo siento, perdón, gracias, te amo.

DSC00810

Deja un comentario