El borde

publicado en: Momentos | 1

Varios bordes he cruzado ya en este viaje. La frontera entre Cambodia y Vietnam, la frontera entre Vietnam y Laos y ahora la frontera entre Laos y Tailandia. En todos estos bordes, experimento la misma sensación de duda, tal vez por ser ciudadana colombiana, cierto sentimiento de inseguridad me invade cada vez que debo mostrar mi pasaporte en imigración. Es difícil a veces pasar las fronteras, es dificil a veces imigrar.

Es tal vez el miedo a lo desconocido más que el librito con el escudo de mi país lo que me pone a sudar. El miedo a no saber que es lo que sigue, lo que me voy a encontar. Ese limbo en donde puedes mirar para atrás y para adelante y que te recuerda que no estás en ningún lado cuando estás en tu presente. No se está aquí, no se está allá.

Luego de pasar el borde siempre se ve el horizonte. No era mayor cosa, respiro y sigo caminando sin que se me note la tembladera. Siempre me preguntaba, porqué si soy una buena ciudadana, no le debo nada a nadie, no estoy huyendo de nada, nadie me está buscando, solo soy yo, un documento que me identifica y mis ganas de pasar los límites, los límites de la mente, los límites del corazón.

El sentimiento ese, siempre iba acompañado de una cierta tristecita. Tristeza de dajar lo que me ha gustado, pesar de despedirme de los lugares en donde ya la comodidad había llegado a apoderarse. al pasar las fronteras, viene el desapego a lo coronado, a lo construido, a lo logrado, a lo aprendido. No importa que tan bien nos haya ido, nunca sabemos que pasará mañana, no sabemos como soplará el viento, como el sol nos va a iluminar y cuantas estrellas saldrán en la noche.

Al cruzar mis propios límites, me deshago de mies miedos, me despido de mis apegos y saludo a lo incierto, recibo del Universo lo desconocido y me armo con mis conocimientos y con mi corazón palpitando para lo que viene. Gracias por lo que fue y ya no es, gracias por lo que hoy soy y gracias por lo que a mi camino llegará.

  1. CANINA COSMICA

    Hermoso escrito…

    Te acordas de esto?
    Es larga la carretera
    que conduce a ningun lado
    pasaporte prestado,
    pocas ganas de hablar.

    Es duro subir las cuestas
    y bajar por las pendientes
    cruzar las turbias corrientes
    que nadie quiere cruzar.

    Pero hay que llegar, hay que llegar
    hay que llegar al fin del mundo
    al paraiso prometido.

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