Como el agua

publicado en: Momentos | 1

Eran las 3:33 de la mañana cuando abrí los ojos. Un ruido extraño que venía desde el baño junto a mi cuarto me despertó. Aún dormida me paré, traté de arreglar el tubo que había explotado pero no obtuve mayor resultado. El agua empezó a correr de manera descomunal. Agua y agua por todos los lados, por arriba, por abajo. Después de quince minutos yo ya estaba bañada.

Sin mayores posibilidades y después de despertar a los dueños de la casa, volví a la cama. El agua corría y yo sentía como si las cataratas del Niágara estuvieran a metros de distancia. Corría, corría y corría. Completamente desvelada, queriendo dormir pero sin poder conciliar el sueño, comencé a pensar qué podría significar esto en mi vida.

Como el agua, recordé esa canción de Chambao que tanto me gusta y a veces tarareo mientras camino. Agua que fluye, agua de río, agua que se va y no vuelve, manantiales y fuentes claras. Así tambien fluye esta agua que hoy me desvela, esta agua que baja de los himalayas, pura y transparente, me invita a fluir, a correr a dejar pasar, a no detenerme.

Recuerdo también a uno de mis más queridos profesores de yoga diciendo: bueno, ahora si vamos a fluir. Vamos a pasar de aquí hacia alla sin hacer pausas, sin detenernos a pensar si sí o sino. Agua en mis músculos, agua que recorre mi cuerpo, que va desde arriba hasta abajo y vuelve a subir. Agua que me dejas mover.

Luego de un rato de oir caer el agua, sin contención alguna y ver como mi a mi alrededor todo se inhunda continúo con mi meditación: Así como debo dejar fluir, así mismo debo procurar no desbordarme. Hay que fluir con contención, hay que dejar pasar hasta cierto punto, hay que canalizar. Si se tapona, se revierta, pero sino se ponen límites se desborda. Hay que encontrar el punto medio.

Esta agua que me moja, que no me deja dormir, ahora me invita a poner límites, a no dejar que otros pasen por encima mío, por encima de mi camino. Me dice: fluye en armonía y enfoca tus esfuerzos. Mi mensaje para hoy consiste en entender como al fluir con la vida, al dejar que el universo nos lleve, aceptar y recibir lo que las energías supremas nos traen, debemos tener claro nuestro propio cauce, nuestro propio norte, nuestros propios límites.

Somos como un río que trae nuevas aguas todo el tiempo. Nuestro trabajo es encausar esas aguas a veces caudalosas y a veces tibias y tranquilas.

Dedicación especial
“Como el agua clara
que baja del monte
asi quiero verte
de dia, de noche”
Como el agua, Chambao.

  1. CANINA COSMICA

    Hermosoooo Coss, Gracias!!!
    FLUIR, FLUIR Y FLUIR como el agua, Naturalmente!

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